martes, 30 de noviembre de 2010

Cuarto aniversario al alimón



'Cuervovelas para todos'


'Nuestras mejores galas'


Cuervolandiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!

Estimados clientes gracias por sernos fieles durante todo este tiempo, no esperábamos menos de Uds. y nos complace seguir ofreciéndoles cobijo en este parque que es el suyo.
Como ya es tradición celebramos nuestro aniversario con un relato alimonado que es ácido y dulce al mismo tiempo y les dejará un sabor de boca que durará hasta el próximo relato o cuervopoema o bien hasta que se coman unos cuervoñigos que regeneren su PH bucal. Un abrazo y gracias:




Cuando vi a la mujer del abrigo gris entrando en la tienda de velas sólo pude pensar en una palabra Katmandú.

No se porqué asocié a la capital asiática el negro azabache de su mirada o el fulgor de su sonrisa, mancha de nieve en la amapola roja de sus labios... el caso es que desde ese momento dejé de ser yo mismo y cuando me preguntó el precio de las velas beiges y marrones para poner en el cuervoabeto navideño sólo obtuvo como respuesta un segundo de intenso silencio seguido de un torrente de palabras que fluyeron de mi corazón a mi boca sin pasar por el cerebro y que decían cosas como: "Ya se que no la conozco pero me he enamorado de usted", "es usted sublime, huyamos juntos a Katmandú" y "¡¡¡Béseme por Dios, hágame el hombre más felíz de este mundo!!!". De pronto el tiempo se detuvo y sólo oí sus palabras: "Muchas gracias caballero, aquí tiene su vuelta"....

Con el dinero aún en la mano me pregunto si esa mujer ha existido alguna vez o es producto de mi imaginación, si en realidad he dicho esas palabras, si en realidad la he besado, si le he dado bien el cambio y dónde diantres está Katmandú.



* * *


Cuando ví a la mujer del abrigo gris entrar en la tienda de velas sólo pude pensar en una palabra… ¡Cumpleaños! Se me había olvidado por completo el cumpleaños de mi amigo Irving. Todas las notas en papelitos amarillos en mi furgoneta, las alarmas que me había puesto en el teléfono móvil… de nada habían servido. Cuando uno se dedica a probar combas en el cuervo-gimnasio, ese continuo golpeteo contra el suelo hace que, a veces, no puedas pensar con claridad. Había pasado una semana desde el cumpleaños de Irving, pero corrí directamente a la tienda de velas. Seguro que tenían algún catálogo sobre velas para invocaciones, y Irving siempre estaba pensando en fechas con significado cosmológico. Seguro que ni él mismo se había dado cuenta de que su fecha ya había pasado. Allí volvi a cruzarme con la mujer del abrigo gris y las piernas me temblaron un poco, pero no lo olvidé: ¡Cumpleaños!

* * *


Cuando vi a la mujer del abrigo gris entrar en la tienda de velas, solo pude pensar en una palabra: Condena. Los marinos lo saben bien: velas blancas, nao de vivos; velas negras, nao de occisos; velas grises, limbo en pena. Tras dudar un rato, entré también, curioso aunque estoico. "...Porque no, señora, componentes náuticos aquí es que no se los trabajamos, ¿eh?" "Pues si esta es una tienda de velas, y a mí me hace falta una nueva para mi yate, ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué no me quiere atender? ¿Es que le molesta mi lápiz de labios, o cuál es el problema?" "Oiga... Aquí vendemos velitas de prender llama, con olor a pachulí, para poner a santos y en cumpleaños, ¿eh, que sí?, y ya se está usted largando, ¡que a mí no me chulea nadie, demonio!" "Libro de reclamaciones, por favor" "¡¿Que cóómo?!" "Me ha oído perfectamente". Tras rellenar el formulario con vigor y displicencia, se marchó copia en mano y tic en párpado, dando un soberano portazo. No me atreví ni a preguntar por las minivelas txurruquiyas para disimular. Tras el mostrador, el dependiente susurró desde su cuello rojo e hinchado: "Clientes así son una condena".



martes, 9 de noviembre de 2010

Halloween en Cuervolandia (Una pequeña historia de terror)




¿Sabéis lo que me ha
dado mi novia?


-TI-tu-TU-ti-TUTUTU- tutu-TI tu ta (Lease esta frase en voz alta y con entonación telefónica)


-Clonk---Baby---Don´t forget my number---Paprapra Papapra Baby--- Love´s stronger than thunder. (Léanse las frases en cursiva en voz alta cantando el tema de Milli Vanilli Don´t forget my number, esto vale para todas las letras en cursiva que aparezcan a lo largo del texto, que no lo tengamos que repetir hombre ya!)


SHHHHXSDa#Venidos a Cuervolandia adquiera cuervoviseras por sólo 17 cuervofichas marrones.(Léase esta última frase con voz enlatada pero poco motivada, como tristona, en adelante Voz1)!!! Tata, Tata…Baby don´t forget my number…


-Clonk Cesa la música de repente y tras medio segundo de silencio absoluto se oye otro Clonk ¡!!Venidos a Cuervolandia ¿Qué desea? (léase con voz enlatada, pero esta vez suena susurrante como si la dijese la serpiente del libro de la selva, (en adelante Voz 2)



-¡Estoy harto de Cuervolandia!, No disfruto en sus atracciones, los cuervoñigos no saben a nada y el Sirope de arce es demasiado empalagoso. Además la chica del monociclo casi nos mata, nuestros vecinos en el cuervohotel, los de la suite Sueños Bávaros, no paraban de hacer ruidos obscenos, siempre te dan un número par de cuervofichas y todos los precios son impares, de modo que al final te sobran o te faltan fichas…. Y para colmo, las cuervoviseras pinchan y se les suelta la goma cada dos por tres…. Esto es un escándalo…. Y..

-Clonk! Si su consulta es por las cuervoviseras pulse 1, si es por los cuervoñigos o el sirope pulse 2, si es por las cuervofichas mantenga pulsados los dos anteriores, cuente hasta cinco, de un salto hacia delante y pulse un número primo mayor que siete. Si es por todo lo anterior y más, haga el pino y diga Ula Ula.


-Ula Ula (dígase haciendo el pino)

-Baby dont forget my number (Voz enlatada1) Manténgase a la espera, enseguida le atiende un operador- Papra papapapra bei-CLONK- Buenos días, le atiende Jaquelynn, en qué puedo servirle…


-¿Puedo dejar de hacer el pino? (dígase con voz exhausta)


-No se retire.... Papra papra papra Baby don´t forget my number…


Tres minutos más tarde...

Sí, puede dejar de hacerlo cuando quiera, encantados de haberle atendido, muchas gracias CLONK


(Voz enlatada1) No se retire todavía, queremos hacerle una encuesta para evaluar nuestro servicio de atención al cliente.

¿Le hemos satisfecho su consulta? Valore de 0 a 100, siendo 100 completamente satisfecho y cero bastante satisfecho.


-Aaaargh, AAAAAAAAAAAAAAAAArg

-Por favor , no he entendido su respuesta.


-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAArgh


-Por favor, diga un número de 0 a 100


(Sollozo) 100, 100, Me encanta Cuervolandia (lloro desquiciado), adoro los cuervoñigos, ¡viva! (llorando) Viva, Viva. Shhhh#######


-Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu


FIN


“Chucrut, Chucrut, siempre vuelves a mí”


Verso 24 del Poema del mismo título del libro de Paco el Arlequín “Los repollos también tienen corazón”. Ediciones dominó.