viernes, 9 de enero de 2009

Gerente por un día (Nº 1): "El intercambiador de sueños"

Bajo este título genérico irán apareciendo esporádicamente los relatos de todos ustedes -que realmente son gerentes en el exilio disfrazados de personas normales- que tengan a bien enviarnos sobre Cuervolandia y las particulares sensaciones que el complejo les provoque, a la dirección de nunca: cuervosdelmundo@yahoo.es (la gerencia no puede garantizar la no publicación o extravío del material recibido)

Vale, ¿quién ha sido el gracioso que ha juntado todas las frases en una sola?

Este primer relato cuervolandés es cortesía de nuestra habitual Interruptor, a la que desde aquí congratulamos, agradecemos y agasajamos.

 
'El pacto de los lobos'
 
 'Aitáááá, Layetááá, iáiáiá'


Todo comenzó el día en que Cristóbal Salteiro presentó el boceto de su invento en Cuervolandia: Una nueva atracción consistente en una amplia pantalla plana donde quedaban reflejados los deseos más ocultos.

Ver si era viable como nueva Atracción del Parque supuso todo un reto. Al principio se ofrecieron bastantes voluntarios pero los problemas comenzaron a surgir cuando los que la probaban no reconocían como propias las imágenes que se exponían ante sus ojos: “Que no, que yo no soy así de materialista, lujurioso…”.

Al final se acabó nombrando a Bruno Estévez como Coordinador del Proyecto y se delegó en él toda responsabilidad.

La primera decisión que tomó Bruno fue llevar el experimento con mayor discreción: Sólo el conejillo de Indias de turno y él como fiel testigo tomando notas de todo lo que sucedía. Se sentía psiquiatra a veces, sacerdote en otras ocasiones y llegó a la conclusión de que aquello se parecía demasiado a una “Máquina de la Verdad” pero con mayor impacto debido a su pantalla de 80 pulgadas.

Conforme introducía más y más modificaciones Bruno optó finalmente por una solución intermedia: ¿Por qué no hacer que cuando uno se conecte no visualice sus propios sueños sino los de un desconocido y viceversa? Al fin y al cabo todos tenemos un lado más o menos indiscreto, aquello podía resultar todo un éxito.

Cristóbal se quedó bastante extrañado cuando por fin recibió la llamada de los Gerentes para ofrecerle el puesto de trabajo pero exigiéndole unas cuantas variaciones en su invento. Hizo lo que le pidieron sin hacer demasiadas preguntas porque rebosaba de ilusión por trabajar en Cuervolandia.

El día de la inauguración de la nueva Atracción “El intercambiador de sueños” se creó un gran revuelo, sin embargo Cristóbal prefirió esperar sabiendo que así tendría más repertorio de ensoñaciones en las que poder recrearse. Cuando se decidió por fin a probarla se quedó absolutamente enamorado de la preciosa mujer que ataviada con un largo abrigo gris le prometía amor eterno. Durante días no pudo quitarse su imagen de la cabeza ¿De qué mente provenía aquel fascinante rostro? ¿Existiría de verdad o alguien la había inventado? ¿Acaso era una artista o la musa de algún pintor?

A la semana siguiente Cristóbal no podía creerse la sorpresa que le aguardaba, la misteriosa mujer del televisor estaba allí mismo en carne y hueso comprando una cuervo-ficha para acceder al “Intercambiador de sueños”. Su pulso comenzó a temblar, en persona aún era más hermosa de lo que él podría haberse imaginado jamás y además aparentaba ser dulce y simpática.

Cuando la desconocida abandonó el recinto Cristóbal corrió raudo para visionar su grabación, pero al verla comenzó a llorar desconsoladamente. En lo más profundo de tan bella dama sólo había deseos de venganza y muerte. Intentó borrarla inmediatamente de su memoria, ella representaba todo lo que siempre había despreciado, pero su corazón no conseguía soltarla, le atraía hasta extremos insospechados, incluso ahora más que antes porque en su mente había comenzado a fraguarse una idea: “Puedo sacarla de ese pozo oscuro en que se encuentra, regalarla los sueños más fascinantes que registre y hacerla volar”.

Lo que Cristóbal desconocía era que no hay lugar para la luz en la oscuridad más profunda y que aquella obsesión le iba a exigir pagar un alto precio, pero ya era demasiado tarde…


Nota de la gerencia:

Posteriormente a que este relato nos fuera enviado, en un diario digital salió publicada la siguiente noticia ¿Habrá una vez más magia en Cuervolandia? That's the destiny

http://mx.news.yahoo.com/s/afp/081212/insolitas/jap__n_ciencia_televisi__n_curiosa_2